«Rostros de México» Baja California Sur

Las pequeñas cosas son las que nos llenan de felicidad. A partir de abril del 2020, Coppel te contará 32 historias de 32 héroes, una persona por cada estado de la república. Cada uno de estos rostros son un ejemplo de resiliencia, éxito y perseverancia.

Juan Ruelas es una clara muestra de determinación y esfuerzo constante. Tras pasar por
diversos oficios, en Baja California Sur encontró un nuevo camino por medio del buceo. A
partir de ahí empezó a aprender del mar hasta convertirse en capitán de embarcación. A cargo de su esposa y cuatro hijos, Juan ha podido estar en contacto y darles una mejor vida.

El testimonio de Antonia Gómez es una muestra de tenacidad y determinación. Originaria de Nuevo León, junto con su esposo, redoblaron esfuerzos para poder comprar un terreno para dar una mejor vida a sus dos hijos. Gracias a un préstamo, pudieron terminar de construir su hogar y así poder tener una mejor vida para toda la familia.

 

La emotiva y conmovedora historia de María Rosas, resalta por su tenacidad para anteponerse ante los retos que se le han presentado. Desde niña ha tenido que trabajar, su abuela le enseñó a hacer creaciones con chuspata, un junco que crece a las orillas del lago de Pátzcuaro.

Originaria del estado de Michoacán, María se esfuerza todos los días para impulsar la
educación de sus tres hijos. Gracias a un préstamo, es que María ha podido
contribuir con los sueños de su familia.

María Guadalupe es madre de 8 hijos y junto con dos de ellos, se dedican a la elaboración y
confección de trajes típicos mexicanos. Con el objetivo de preservar esta tradición centenaria, la originaria de Jalisco, se levanta todos los días muy temprano para poner su mayor esfuerzo en la creación de trajes de charros y mariachis. Gracias a la posibilidad de retirar dinero en las tiendas Coppel, los trajes de María Guadalupe y su familia, llegan a todos los estados del país.

Hay millones de historias que retratan a nuestro país, un ejemplo de ellas es la de Apolonia
Hernández, quien ejemplifica su historia como un viaje, primero en camión y después en
moto. Un problema en la salud de su esposo la obligó a pedir un préstamo, mismo que le
cambió por completo la vida.

A lo largo de muchos años, Gastón Gallegos ha transportado a miles de personas en su taxi, escuchando las historias que ellos le han contado. Para el originario de San Luis Potosí, uno de sus sueños es haberse graduado como arquitecto, pero la vida lo llevó por otra ruta. Su compromiso con su esposa Narda y sus dos hijos, lo ha hecho esforzarse para darles lo mejor.

Para la maestra Guadalupe Verdugo, originaria de Aguascalientes, la vida ha dado muchas
vueltas. Recuerda cuando además de perder a su esposo repentinamente, una crisis
económica le impidió seguir pagando su casa. Ella rememora orgullosa que la crisis más
grande de su vida no iba a impedir que ella y sus hijos salieran adelante, es por eso que trabajó el doble de duro y con el tiempo pudo comprar una casa. Por medio de una tarjeta Coppel, poco a poco fue amueblando esa nueva casa, donde con su esfuerzo formó un hogar en compañía de su familia.

 

 

 

Para algunas personas como Adilene Vargas, uno de sus mayores sueños es poder tener una casa propia. Originaria de Durango y con el objetivo de construir y diseñar una casa para su familia, la historia de Adilene está llena de esfuerzo y perseverancia. Como estudiante de arquitectura, ella cuenta que ha hecho de todo en la vida para poder salir adelante, es así como estando en la preparatoria le fue aprobado un crédito, el cual sirvió como cimiento para saber que ella podía ser independiente y alcanzar todas sus metas.

La historia del chiapaneco Cristóbal Ruiz es muy especial, ya que desde niño descubrió que
le encantaba dibujar montañas, ríos y cascadas, momento desde el cual nunca más dejó de
pintar. Recuerda cuando sus padres tomaron la decisión de mudarse a San Cristóbal,
representándole dificultades para adaptarse a la escuela. Al percatarse que del arte urbano no podría vivir, decidió seguir el paso de sus padres y convertirse en maestro rural, sin embargo, esto no arruinó su pasión por la pintura.

Cristóbal recuerda cuando le dieron una tarjeta departamental, con la que se pudo comprar un par de nuevos jeans para volverlos a manchar de pintura, honrando sus raíces, su pueblo y a sus abuelos.

Originario de Nayarit, Adán Sandoval nos cuenta su historia y cómo las adversidades que ha tenido no lo ha convertido a él ni a su familia en personas tristes, al contrario, hicieron que todos compartieran los progresos y las mismas dichas.
Desde trabajar en un video club, pasando por bolero, albañil y vendedor de ropa, entre otros oficios, Adán ha dedicado sus esfuerzos para sacar adelante a sus dos hijos, logrando ser más que un padre, un amigo.

 

 

Sergio Carrizosa, de Puebla, compara la vida con un partido de béisbol, en donde a veces se gana y otras se pierde pero nunca se sabrá si no se juega hasta el final. Usa la metáfora de la llegada de una pelota bendita, con la ayuda que Coppel le brindó, misma que le devolvió la ilusión de que podría ganar el partido de su vida.

Laura Murillo de Tabasco también plasma su historia, una joven que gracias al apoyo de su
familia, una beca y una computadora nueva pudo cursar y graduarse de su carrera de
enfermería.

Rostros de México retrata a México y a su gente de manera digna, orgullosa y bella. 32
historias distintas que tienen algo en común, una empresa que ha estado ahí por casi 80 años para impulsar el esfuerzo, perseverancia, talento y trabajo, de los verdaderos protagonistas de la historia de Coppel, sus clientes.