NECESARIA UNA VIDA SALUDABLE PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LOS RIÑONES

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  • Bajo el lema: “Una Vida Sana para tener Riñones sanos”, este 9 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón.
  • Pacientes con obesidad, tienen mayor peligro de padecer daño renal crónico
  • El desarrollo de padecimiento renal crónico se puede evitar

En el marco del Día Mundial del Riñón, que se conmemora el segundo jueves del mes de marzo, la doctora Monica Segura Trujillo, nefróloga adscrita al Hospital General de Zona más Medicina Familiar No.1 “Dr. Enrique Von Borstel Labastida” del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Baja California Sur, señaló que para tener unos riñones que trabajen adecuadamente en el organismo,  es esencial llevar una vida saludable, hacer ejercicio y comer adecuadamente para disminuir el riesgo de obesidad, colesterol y triglicéridos elevados.

La especialista alertó que la enfermedad renal crónica es silenciosa, ya que no presenta signos ni síntomas externos hasta etapas avanzadas. Por ello, dijo, en las Unidades de Medicina Familiar del Seguro Social se lleva una vigilancia periódica en la población que tiene más riesgo de contraerla.

Agregó, que por esa razón el IMSS hace énfasis en la prevención, señaló: que este año el lema es “Una Vida Sana para tener riñones sanos”, por lo que  es importante seguir las siguientes recomendaciones: disminuir la ingesta de cantidades excesivas de proteínas de origen animal que aumentan la actividad de los riñones, así como limitar el consumo de alcohol y fumar, ya que este último se elimina a través de dichos órganos.

 Recomendó disminuir el consumo excesivo de sal, a menos de seis gramos diarios y evitar medicamentos no prescritos, ya que al ser usados por largo tiempo desgastan el funcionamiento de los riñones.

Detalló que quienes están en peligro de desarrollar daño renal crónico son, además de las personas mayores de 60 años, aquellas que padecen diabetes mellitus e hipertensión. Por ello, el médico familiar solicita exámenes de laboratorio periódicos a estos pacientes a fin de descartar problemas de riñón y en su caso, controlar la progresión del padecimiento.

A la población diabética, expuso, se prescribe el control estricto de glucosa a través de tratamiento farmacológico y evitar la obesidad, ya que ésta incide en la gravedad de la enfermedad renal.

La función renal es el trabajo de los riñones, dos órganos vitales a cargo de funciones de limpieza y equilibrio químico que procesan los desechos en la sangre. Regulan, además, la presión arterial a través de la eliminación de líquidos en exceso y sodio, producen eritropoyetina, hormona para la creación de sangre y regulan la producción de vitamina D.

Para finalizar recordó que aunque es un padecimiento que no se manifiesta hasta que se encuentra avanzado, cuando aparecen síntomas como cansancio, malestar general, frio, piel reseca, calambres, nauseas, vómito y coloración amarillo biliosa, se deben realizar exámenes básicos para determinar si el paciente requiere atención especializada.