“Dedicarte al periodismo…puede significar un acto suicida”

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“Un periodista libre, en 1939, tiene que ser necesariamente irónico, aunque sea para defender su cuerpo. Pero la verdad y la libertad son amantes exigentes porque tienen pocos novios”

Albert Camus

Quizá, en un futuro no tan lejano, los tiempos en los que estamos viviendo sean nombrados en los libros de historia como la época de la posverdad. Nos rodea un escenario público en la que la mentira descarada es practicada sin tapujos por sus personajes principales.

Por eso es que el valor de la verdad en nuestros días se a disparado a niveles tan altos, imposible de comprar con moneda alguna, poco importa si se habla de pesos, dólares o euros; la verdad se compra con sangre.

No es una exageración. La cita que uso de título, escrita por mi amigo Modesto Peralta, es precisa, pero sobre todo es cruda.

En México el periodismo se ha convertido en la profesión de mayor riesgo. Los verdaderos periodista, todos los días pagan el costo de ser libres. No sólo los que cubren las notas rojas o del crimen organizado, sino todo el que diga la verdad, sea cual sea esta. Es alarmante que el indicador para saber si un periodista está diciendo la verdad sea el número de amenazas que reciba, y cuántas de ellas dejan de ser amenazas y se cumplen.

Por eso es que respeto el trabajo de esos guerreros de la verdad, no pretendo, ni quiero, emular el trabajo que ellos hacen.

Si el filósofo francés Albert Camus le asignaba a la práctica de la escritura irónica el valor de escudo contra la censura y la muerte, en estos días que un periodista libre siga con vida es la ironía misma.

Les recomiendo la lectura del libro del que saque la cita del título. Es un ejercicio de escritura que hacen un puñado de irónicos andantes, de zombis de la verdad, periodistas que dan testimonio personal de su proximidad con el peligroso ejercicio de la libertad periodística. Alzan la voz para no dejar que se extingan las voces de esos que han padecido la más cruel de las censuras, la muerte.

Pueden descargar el libro en formato PDF, completamente gratuito, desde esta dirección: http://brigadaparaleerenlibertad.com/libro/romper-el-silencio.pdf. Porque, para desgracia de los que disfrutamos del calor que brinda un libro físico, hasta donde sé ya no quedan ejemplares impresos.

En este libro, les decía, encontrarán testimonios de periodistas de diferentes latitudes del país. Incluye un testimonio de nuestro Estado, escrito por el antes mencionado Modesto Peralta, en el que relata su encuentro con la nada, su vivencia ante la muerte de su colega, el periodista Max Rodríguez.

La lectura de este texto, y el de todos los que conforman el libro, es todo menos placentera, pero es necesaria.

Modesto es sincero, pone en duda su valentía como periodista, sabe que prefiere vivir (¿quién no?) antes que “hablar de más”. Pero, en estás líneas le digo que es todo menos un cobarde. Debe ser consciente que lo que escribe en ese libro, bien le merece una bala. Pero en fin.

Por último, y para no perder la costumbre, ¿cómo librarnos del daño de la posverdad cuando nuestro principal próximo líder la usa prácticamente todos los días? El que viene será un sexenio que pondrá a prueba a todos los guardianes de la verdad y la libertad, que, por desgracia, como bien escribió Camus: “son amantes exigentes porque tienen pocos novios”.