17 DE MAYO, DÍA MUNDIAL DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL

En el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, el coordinador auxiliar de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California Sur, doctor Héctor Romero García, señaló que la HTA es una enfermedad de origen múltiple caracterizada por la elevación persistente de las cifras de presión arterial, mayor o iguales a 140/90 y es producto del incremento de la resistencia vascular periférica y se traduce en daño a las arterias de todo el cuerpo, dañando los riñones, el corazón, los ojos y las extremidades.

El especialista del IMSS dijo que a pesar de los notables esfuerzos por generar mayor conciencia en la población sobre este padecimiento, la hipertensión no diagnosticada continúa siendo una carga para la sociedad, los gobiernos, los profesionales de la salud y los individuos. Por lo anterior y con el propósito de extender la educación participativa y la detección temprana de la enfermedad, cada año se organiza una campaña de concientización.

La frecuencia de esta enfermedad en México es de 24 por ciento de la población adulta (+20 años) y se estima que 30 por ciento más  ignora tener alterada su presión arterial (ENSAT 2012).

La hipertensión arterial se le conoce como el asesino silencioso, ya que está relacionada con múltiples enfermedades cardiovasculares como: enfermedad cerebrovascular, infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, enfermedad arterial periférica y es la tercera causa de  discapacidad en la población adulta. A pesar de todo ello es previsible y susceptible de control y por lo tanto se puede modificar la frecuencia de complicaciones.

El doctor Romero García recomendó las siguientes medidas preventivas: evitar el sobrepeso y la obesidad; disminuir el consumo de grasas animales; reducir el consumo de embutidos y conservas con alto contenido de sodio; evitar el consumo alto de sal y salsas con alto contenido de sodio (salsa soya; inglesa y otras); abandonar el hábito del tabaco, así como el exceso de café, té y otros estimulantes; evitar en lo posible el estrés y por último, si ya tiene la enfermedad, recuerde tomar sus medicamentos según la indicación médica.